martes, 19 de noviembre de 2019

No desmayar nunca

"Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros" (Co.4:15a)

Aunque estemos atribulados en todo, más no angustiado; en apuros, más no desesperado; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. 

Por tanto, no desmayemos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 

Romanos 8:37-39 dice: "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro". 

La orden es cumplir con la GRAN COMISIÓN, seamos obediente,  cumplamos. 

Sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. 

Cristo sana, salva y viene por su Iglesia en un abrir y cerrar de ojo.

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960 

lunes, 18 de noviembre de 2019

Salvación del pecado

Efesios 2:1-10 
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960

domingo, 17 de noviembre de 2019

Exhortación a la fidelidad


El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades. (Col.1:26-27)
Este misterio es "Cristo en vosotros, la esperanza de gloria". Esto no significa que las profecías del Antiguo Testamento sobre la salvación por me medio de Jesús, el Mesías, estaban escondidas y eran inescrutables. Más bien, estos versículos son una referencia a la realización histórica de todo lo que había sido prometido con respecto a la muerte de Cristo por el pecado del hombre.

El apóstol exhorta a ser fieles y dice: "Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí". (Col.1:24-29)

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960

Preeminencia de Cristo


En el libro de Colosenses 1:15-23 dice: El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960

Libro de Colosenses

Autor: Pablo
Fecha: 61 a.C.
Verdad clave: La pronunciación de Cristo
Época histórica: Fundación de la Iglesia en Colosas por Epafras hasta el regreso de Onésimo.
Versículo clave: 2:9 dice: "Porque en él habla corporalmente toda la plenitud de la Deidad".

Colosas estaba ubicada en el centro de Asia Menor. Desde la prisión el apóstol Pablo recibía los informe de Epafras sobre los progresos y problemas de los falsos maestro que ya había ganado un lugar en las iglesias que Epafras y Timoteo habían fundado e incluso en ciudades vecinas a Laodicea.

Pablo advierte y refuta los errores del agnosticismo y el cristianismo "judaizado".

El gnosticismo fue la enseñanza tipo "Nueva Era" de aquella época. Esta filosofía consistía en rigurosas disciplinas (2:20-23) y adoración de ángeles como mediadores entre Dios y el hombre (2:18-19).

Esta falsa enseñanza que se puede alcanzar la perfección por el progreso que se logra a través de una serie de indicaciones y niveles de experiencias místicas que dan acceso a esferas espirituales. La mística designa un tipo de experiencia muy difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal.

En lugar de refutar este error punto por punto, Pablo demuestra en esta epístola que Cristo es el Creador y Sustentador del universo, el Redentor de los pecadores y la Cabeza de la Iglesia.

Esta epístola revela (1:16-18, 20-23, 25-28) que existe un misterio glorioso nunca antes revelado en la realidad de que Cristo habita aquí y ahora en cada creyente como la "esperanza de gloria".

En Cristo, en quien están oculto todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, habita corporalmente la plenitud de la Deidad (2:9).

Una promesa e incentivo para vivir piadosamente es que los creyentes se manifestarán en gloria con el Cristo resucitado (3:4). Entonces recibiremos del Señor "la recompensa de la herencia" (3:24), como fue revelado.

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960

sábado, 12 de octubre de 2019

Dios ayuda a quienes confían en Él

Isaías 50:1 Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.

Isaías 50:2 ¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.

Isaías 50:3 Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.

Isaías 50:4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Isaías 50:5 Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

Isaías 50:6 Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.

Isaías 50:7 Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

Isaías 50:8 Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí.

Isaías 50:9 He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.

Isaías 50:10 ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

Isaías 50:11 He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.

Fuente: Biblia Reina Valera, versión 1960

miércoles, 14 de agosto de 2019

Jesús elige a los doce apóstoles (Mt.10:1-15)

La gran comisión (Mr.13:10)

Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.

Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis.

Y al entrar en la casa, saludadla.

Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.

Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.

De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.

Fuente: Biblia Reina Valera, año 1960

Atte. Romer A. Carrasco Teran
Misionero De Dios Internacional (MIDIOS)