viernes, 25 de mayo de 2018

Jesús nos enseña sobre la ansiedad y el afán (Mt.6:25-34)

PRIMERA PARTE DEL ESTUDIO
La Biblia dice: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.

¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

COMENTARIO
Elegimos y pusimos toda nuestra confianza en Dios, debemos rechazar toda ansiedad acerca de las formas necesarias para la vida.   
I.              Jesús nos enseña a no sentir ansiedad ni impaciencia que nos a cosen por las cosas necesarias, como el comer y el vestir: Por tanto os digo: No os afanéis ansiosamente por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir (v.25). No os afanéis…Pensar y ocuparse en las cosas necesarias para la vida, y trabajar para ganarse el sustento, es algo, no sólo legítimo, sino prescrito por Dios.
1.    Debemos de evitar la ansiedad atormentadora, que trastorna el deleite en el Señor, la paz del espíritu, el sueño renovador y el gozo de las bendiciones que recibimos de Dios.
2.    La ansiedad indica una falta de fe. Dios ha prometido proveer a sus hijos de todo lo necesario para la vida, de modo que podamos decir: Jehová es mi pastor; nada me faltará (Sal.23:1). Estar ansioso acerca de algo equivale, pues, a poner en tela de juicio la fidelidad de Dios, o de la bondad y sabiduría de la divina providencia. Pedro dice en (1P.5:7): Echando toda ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. La Palabra de Dios debe de ser de gran confianza y fidelidad para los hijos de Dios.  
3.    No os afanéis por vuestra vida (v.25). Aún tratándose de esta vida terrenal, que es el máximo valor de las cosas temporales: “todo lo que el hombre tiene, lo dará por su vida” (Job.2.4). Sin embargo hemos de dejarla confiadamente en manos de nuestro Padre: En tu mano están mis tiempos (Sal.31:15). ¡Están en buenas manos!
4. No os afanéis por el día de mañana (v.34); generalmente, por el futuro. ¡No estemos ansiosos por el porvenir! Así como no debemos afectarnos del día de mañana (Stg.4:13-16) tampoco debemos de estar ansiosos por el día de mañana; ya sea afable, ya sea desagradable, lo que nos depare el porvenir, hemos de ponerlo en manos de Dios con toda la confianza y fe como buenos discípulos de Jesús. Finalmente el libro de Hebreos versículo 11:6 dice: Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le ahí, y que es galardonador de los que le buscan.


Fuente: Biblia Thompson, Reina Valera, año 1960  
       
Fuente: Comentario Bíblico por Matthew Henry 

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